Colocad el ordenador en un lugar de paso de la casa o en un espacio común y de uso frecuente (el salón, p.ej.), desde donde poder echar un vistazo al uso que hacen los niños de él. Evitad ponerlo en el cuarto del/a niño/a.
Consulta también nuestro decálogo para combatir el grooming, un documento completo para saber proteger a nuestros hijos.